º Rebanadas de pan del día anterior
º Leche
º Huevos
º Aceite de oliva
º Azúcar
º Canela
Preparación:
Vierte la leche caliente con un poco de azúcar en un plato o recipiente, luego empapa las rebanadas con el pan, sin que se deshagan, pasada aproximadamente una hora, sácalo y ponerlo en una fuente para que se vaya escurriendo.
Pasa el pan por el huevo, que previamente lo habrás batido con una batidora o con un tenedor, luego fríe las rebanadas de pan dorándolas por ambos lados. Espolvoréalo todo con un poco de canela y un poco de azúcar.
Las torrijas se pueden comer tanto frías como calientes. Y puedes prepararlas tanto para el postre como para el desayuno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario